La Piedra del Sol, comúnmente conocida como el "Calendario Azteca", es uno de los símbolos más emblemáticos de la cultura mexica y de la civilización mesoamericana. Este monolito, tallado en basalto, es una obra maestra que combina elementos astronómicos, religiosos y políticos, reflejando el profundo conocimiento que los mexicas tenían del universo. Fue descubierto en 1790 durante excavaciones cerca de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México y actualmente se encuentra en exhibición en el Museo Nacional de Antropología.
Características Físicas
- Material: Basalto, una roca ígnea de alta resistencia.
- Diámetro: Aproximadamente 3.6 metros.
- Peso: Entre 22 y 24 toneladas.
- Forma: Circular, con intrincados grabados que representan cosmología y tiempo.
- Color: Originalmente gris oscuro, aunque puede mostrar tonos más claros debido a la erosión.
Contexto Histórico
La Piedra del Sol fue creada durante el periodo de apogeo de la civilización mexica, específicamente bajo el mandato del tlatoani Axayácatl, alrededor del año 1479. Se cree que fue utilizada en ceremonias relacionadas con el calendario y la adoración al dios Tonatiuh, deidad del sol.
Significado Cosmológico
El diseño de la Piedra del Sol está profundamente ligado a la cosmología mexica:
- Tonatiuh en el centro: Representa al dios del sol y la fuerza que sostiene al universo. Su rostro está rodeado por un glifo que simboliza movimiento (Ollin), el nombre de la era actual según los mexicas.
- Anillos concéntricos:
- Primer anillo: Narra las cuatro eras anteriores (Cuatro Jaguar, Cuatro Viento, Cuatro Lluvia y Cuatro Agua), en las que los mundos fueron creados y destruidos.
- Segundo anillo: Contiene los 20 días del calendario ritual mexica (Tonalpohualli).
- Tercer anillo: Muestra rayos solares, que podrían simbolizar los puntos cardinales.
- Cuarto anillo: Decoraciones y glifos que representan a las estrellas y la importancia del cosmos.
Usos y Función
Aunque popularmente se le llama "Calendario Azteca", no se utilizaba para medir el tiempo de forma directa. En cambio, funcionaba como una representación simbólica del universo y de la relación entre el hombre y las fuerzas divinas. Es probable que también tuviera un propósito político, consolidando el poder del estado mexica mediante la representación de su cosmovisión.
Descubrimiento y Conservación
La Piedra del Sol permaneció enterrada después de la conquista española, posiblemente para protegerla de la destrucción. Fue descubierta el 17 de diciembre de 1790 en la Plaza Mayor (hoy Zócalo) de la Ciudad de México. Desde su hallazgo, ha sido objeto de múltiples interpretaciones, convirtiéndose en un ícono nacional.
Importancia Cultural y Simbólica
Hoy, la Piedra del Sol es más que una reliquia arqueológica; es un símbolo de identidad para el pueblo mexicano. Aparece en monedas, emblemas oficiales y en el imaginario colectivo como un recordatorio del esplendor de las civilizaciones prehispánicas.
Conclusión
La Piedra del Sol Mexicana, conocida también como el Calendario Azteca, es un testimonio de la riqueza cultural, científica y artística de los mexicas. Su complejidad en diseño y significado continúa fascinando a investigadores y visitantes de todo el mundo, destacando la profunda conexión entre la cosmovisión mesoamericana y su entorno natural y espiritual.
Referencias
- Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México.
- Estudios sobre iconografía mexica en textos de Eduardo Matos Moctezuma y Miguel León-Portilla.
- Análisis arqueológicos y astronómicos sobre el calendario mexica.
Publicar un comentario